Si estás aquí es porque, como a la mayoría, no consigues que el arroz se te quede suelto. Más bien suele acabar un poco pastoso o algo pasado. Tengo un truco muy simple para cocer arroz y que quede perfecto para tus recetas. Funciona tanto con el basmati como con el arroz redondo.
Ingredientes
- 1 vaso de arroz
- 2 vasos de agua o caldo
Elaboración
- Remojo: no es imprescindible, pero dejarlo a remojo en agua 30 minutos ayuda a que quede suelto porque le estamos quitando parte del almidón.
Lavado: tanto si lo has dejado a remojo como sí no, es necesario enjuagarlo bien en un colador bajo el agua del grifo para seguir quitándole algo de almidón.
Aromas para el arroz: si vas a echar alguna especia seca (cardamomo, semillas de hinojo, clavos, canela…) te recomiendo poner el cazo al fuego sin aceite y tostarlas unos segundos antes de echar el agua. Si por ejemplo usas dientes de ajo sí que puedes dorarlos con un poco de aceite. Y si vas a usar otras cosas como laurel, peladuras de lima o limón, chile, cayena, hojas de lima kaffir… No necesitas tostarlas antes y puedes incorporarlas cuando eches el agua al cazo. - Cocción: echa el agua al cazo, sube el fuego al máximo y cuando rompa a hervir añade el arroz.
- Espera a que vuelva a hervir y entonces baja el fuego al mínimo, tapa el cazo y deja cocer 10-12 minutos si es un arroz de grano largo (basmati o jazmín), y 16-18 minutos si es arroz redondo. Luego retira del fuego y deja reposar 5 minutos tapado. ¡Y listo!
- Conservación: puedes guardarlo en la nevera 2-3 días. También puedes congelarlo.