Me pone súper contenta compartir mi postre favorito con vosotros, y espero que lo disfrutéis tanto como yo estas fiestas. Postre de piña salteada con helado, así lo he llamado pero creo que este nombre se queda corto al lado de esta delicia de postre; cualquier sugerencia para cambiarlo es bienvenida y estaré atenta vuestros comentarios. Ahora, vamos a hincarle el diente antes de que se derrita el helado, ¿os parece?
Los primeros postres que pensé eran demasiado complicados, pero después de unas cuantas pruebas para simplificar la receta ha quedado un postre de los más sencillo y vistoso, de hecho solo necesitáis un cazo y la esa corta lista de ingredientes que encontraréis abajo.
Viendo las fotos ya os imaginaréis lo que lleva pero os doy algunos detalles para que veáis que podéis hacerla en casa sin problemas. Abajo la piña salteada con albahaca, encima unas láminas de pasta filo horneada y terminamos con un poco de helado que he comprado. ¡Y ya está!, sin duda vais a quedar como un chef con este postre.
Hazte el chef con este Postre de piña salteada con helado, un juego de texturas, de temperaturas y de sabores frescos que logran sorprenderte y que disfrutes con cada pedazo.
- 1 lámina de pasta filo
- 2 tazas de trozos de piña medianos (1/3 piña)
- 3 Cdas. de azúcar moscabado o azúcar moreno
- 4 hojas de albahaca fresca pica finamente
- 1 1 chile (jalapeño, serrano o otro)
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Coloca un cazo o sartén con la piña troceada a fuego y saltéala durante 5' moviéndola continuamente para que se dore por todos lados, añade un par de cucharadas de agua si ves que se pega. Después echa el azúcar y deja que se mezcle con los jugos que la piña va soltando, a fuego suave 10'. Luego retiramos del fuego, añadimos la albahaca picada y un trocito de chile para darle un sutil toque picante. Dejamos que se enfríe o incluso podemos dejarla preparada con varios días de antelación.
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Mientras coge una lámina de pasta filo y córtala en tiras largas de unos 4 cm de ancho, pliega cada una para que quede como un acordeón con forma rectangular. Haz tantos mini acordeones como comensales. Aplasta un poco cada acordeón y colócalos en una bandeja, lleva al horno a 200ºC. durante 5-7’ pero tendrás que ir vigilando que no se quemen, en cuanto veas que se empiezan a dorar están listas. Los sacamos y en pocos minutos estarán fríos y listos para montar el postre, puedes hacerlos incluso antes pero van perdiendo su textura crujiente con los días.
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Para montar el postre coloca un par de cucharadas de piña salteada, encima un crujiente de pasta filo y encima el helado de nata, yo lo corto como un cubo rectangular. Si tengo alguna granola en casa le añado un poquito encima para darle un toque crujiente, la granola de cacahuete del blog le va fetén. Colocamos una hoja de albahaca fresca encima y listo.