¿Quieres que tus pechugas de pollo a la plancha estén más jugosas? El truco está en marinar el pollo previamente y en cómo lo cocinamos.
En un tazón , mezcla el ajo picado, la salsa de soja, las escamas de chille, el aceite de oliva y la miel. Coloca las pechugas en un bol o en una bolsa, vierte el adobo sobre el pollo cubriéndolo bien y si utilizas la bolsa muévelo hasta que se impregne bien. Deja marinar en el frigorífico al menos 1 hora o incluso toda la noche.
Coloca una sartén al fuego con un poquito de aceite. Dora las pechugas a fuego alto 2 min por cada lado.
Baja el fuego a suave, tapa la sartén y cocina otros 10 min. Acuérdate de reducir los tiempos si tus pechugas son más pequeñas.
Aparta del fuego y deja reposar tapado otros 7 min.
Retira la tapa, deja enfriar 5 min para no quemarte y ya puedes partirlo en láminas o en tiras a modo de carne mechada. Guárdalo en un recipiente hermético en la nevera.
Medidas y equivalencias
*cdta. = cucharadita de café = 5 ml
*cda. = cucharada sopera = 15 ml
*taza = taza medidora = 250 ml