¿Cuántas tartas de queso has probado este año? Seguro que has disfrutado con más de una, pero yo os traigo la receta definitiva; Tarta de Queso y Moras Sin Horno, ¡buenísima y con una textura espectacular!
Lo primero es triturar las galletas en un procesador de alimentos o metiéndolas en una bolsa y golpeándolas con un rodillo.
Cuando las galletas estén bien trituradas añade la mantequilla previamente derretida y mezcla bien todo.
Si puedes utiliza un molde desmontable, forra la base con un trozo de film transparente. Esparce la mezcla de galletas y presiona para que quede una base uniforme y firme. Refrigera la base en la nevera durante 10’.
En un cazo pon las moras junto con 1 Cda. de zumo de limón y la ralladura de medio limón. Cocina entre 5-10’ hasta que las moras estén blandas. Retira del fuego y tritura con la batidora. Pasa la compota por un colador para quitarle las pepitas de las moras y reserva.
En un cazo calienta la leche y disuelve la gelatina durante unos segundos a fuego bajo. Echa el queso crema y la compota de moras que ya tienes. Lo removemos con unas varillas o si se resiste mete la batidora y tritura hasta que no queden grumos. Cuando rompa a hervir retira del fuego. Deja que se temple 5 minutos.
Mientras monta la nata con unas varillas eléctricas hasta que al darle la vuelta al bol no se caiga. Añade ½ taza de azúcar y bate unos segundos más. Añade la nata a la crema de queso y moras con movimientos envolventes. ¡Queda una textura espectacular!
Vierte la mezcla sobre el molde y llévalo a la nevera durante un mínimo de 4 horas, o mejor toda la noche.
Saca la tarta del molde y decórala como más te guste. A mí me encanta con moras, granada y hojas de menta. ¡Aguanta hasta 3 días en la nevera perfecta!
*También puedes decorarla con mermelada de moros y está buenísima.
*Vamos a hacer la típica base de galletas pero podéis también hacerla con dátiles y frutos secos.