San Valentín me pide algo dulce y delicioso para saborear en pareja. ¿Qué os parecen estos vasitos de tarta de queso sin horno y súper rápidos de preparar? Una receta con mucho amor, ¿verdad?
Mezcla las fresas con el zumo de limón y el azúcar moreno en un bol, deja macerar unos 20’ si tienes tiempo.
Mientras, tritura las galletas y los pistachos. Puedes hacerlo con la picadora o puedes ponerlos en una bolsa cerrada y machacar dando golpes con la base de un vaso.
Ablanda la mantequilla unos segundos en el microondas, añádela a la mezcla de galletas. Mezcla hasta que tenga textura de arena mojada.
Echa en los dos vasitos, añade suficiente cantidad para crear una base de unos 5-8 mm. Aplasta la galleta con la cuchara o con los dedos hasta que quede compacta. Reservar en el frigorífico.
En un bol, añade el yogurt, el queso crema, el zumo de limón y el azúcar. Mezcla con unas varillas manuales hasta que todos se hayan mezclado. Vierte sobre la base de galleta en los vasitos. No los llenes hasta arriba y añade las fresas que has preparado a modo de topping. Reserva en la nevera hasta el momento de servir. Decora con una ramita de menta y a disfrutar.