Hacer de algo tan sencillo como una crema de verduras un plato delicioso requiere algunos trucos y una buena guarnición como esta de bimi, setas y aceite de albahaca.
Pelamos y troceamos las verduras. Ponemos una cazuela grande al fuego con 2 Cdas. de aceite de oliva virgen extra y añadimos todas las verduras y un poco de sal. Rehogamos durante unos 8’ y luego echamos 5 tazas de agua o hasta cubrir 2/3 de las verduras. Cuando rompa hervir bajamos el fuego y cocinamos con la tapa puesta unos 15-20’ o hasta que al clavar la patata veamos que está hecha.
Reserva un vaso de caldo antes de triturar la crema. Puedes triturarla con una batidora de vaso o con una batidora de mano dentro de la propia cazuela. Si lo necesitas, añade más líquido del que has reservado para ajustar la textura a tu gusto y pruébala para rectificar la sal; añade pimienta molida al gusto.
He acompañado la crema con un salteado de champiñones portobello y bimi. Y el último toque se lo he dado con unos trozos de pan tostado y un aceite de albahaca buenísimo. Si lo queréis probar os dejo aquí como hacerlo, es súper fácil.
Cuando la crema se haya enfriado un poco consérvala en la nevera durante unos 3 días, también la puedes congelar y aguata perfectamente hasta tres meses.
Triturar todo junto con una batidora o picar finamente la albahaca y mezclar en un vaso. Conservar en nevera o congelar.
*El bimi se puede sustituir por brócoli cortado en ramilletes.
*Para recuperar la misma textura cremosa de la crema después de haberla congelado os aconsejo que cuando ya esté descongelada la calentéis en una cazuela y la tritureis de nuevo con la batidora de mano ¡Queda perfecta!